Llego a tu casa después de alguna llamada,
clase, deseo, sueño, calle, tráfico, gente, ojos
al fin, contigo.
El beso, el abrazo.
Las seis y algo más.
Más lluvia
el cuarto con libros por arriba y abajo
saltados como por un sismo.
Paredes azules, ventanas viejas,
un árbol mojado y tus manos recorriendo cortinas.
Mis ojos, tú.
No hay horas.
Sesó la lluvia.
Tu cuerpo, tal vez el mío
la música, ruídos con sabor a mundo
tu voz, risa, respiro
tus brazos, tu pecho, mis dedos
tus cejas, párpados, pestañas.
Mis labios, tu piel.
Lluvia. Ropa. Calle. Casa
y una nostalgia que da vueltas.