Cuando le pregunté sobre sus aretes de oro, me dijo que callara, que me apure para la escuela.
Días después Julia volvió. Mamá le preparó un mate. En la pequeña mesa de la casa ambas quedaron en silencio. Julia no lloraba, lo aprendió de mamá. Guardaban un secreto. Todos lo sabíamos, pero preferíamos mirar los cuadernos y acompañar en la calma. Las preguntas estaban de más.
Julia dejó de ir a la academia. Papá tampoco preguntó los motivos. Ella nunca fue muy aplicada.
Dos años después volvió a pasar. Mamá le pidió que buscara un oficio mientras ella se haría cargo del niño.
Llamadas al viento
11 abril, 2017
16 marzo, 2016
Caracol
Sus manos estaban siempre cerradas y sus pequeños dedos con ganas de tocar. Aún sobre la piel de ella, sus manos permanecían envueltas, parecía que nada podría abrir esos dedos que se enroscaban como caracol. Dedos introvertidos, desesperados de valentía.
Sus pequeñas manos inmóviles, tensas y húmedas la engañaron.
Sus pequeñas manos inmóviles, tensas y húmedas la engañaron.
Empoesiada
Días azul
días de invierno a primavera
distante, a un mar de mí.
Ni la nieve me salva.
Soy una pintura de óleo
de aquella mujer cubierta de agua,
muerte poética de Wolf.
No. No pienso irme
sin antes volver.
No. No solo lo pienso.
Estos días de distancia
traen poesía
que me acoge
y me mata en rojo
sin sangre.
días de invierno a primavera
distante, a un mar de mí.
Ni la nieve me salva.
Soy una pintura de óleo
de aquella mujer cubierta de agua,
muerte poética de Wolf.
No. No pienso irme
sin antes volver.
No. No solo lo pienso.
Estos días de distancia
traen poesía
que me acoge
y me mata en rojo
sin sangre.
12 abril, 2015
Cuando el taxi se aleja
Los espejos nos devuelven la mirada.
En lo profundo del reflejo absorbo tu imagen y movimientos. Sellas tus dedos en mi piel.
No hay oscuridad
que te aleje de mi retina.
En lo profundo del reflejo absorbo tu imagen y movimientos. Sellas tus dedos en mi piel.
No hay oscuridad
que te aleje de mi retina.
07 marzo, 2014
A él
Mi pequeño Barack, si no es amor lo que hay en tus ojos
si no son estampas de dulzura tus patitas grabadas en mi ropa,
¿entonces qué podría ser?
Son tus taquitos correteando por la casa que nos hacen sonreír.
Es verte dormir y sentirte al despertar.
Eres tú, suave y tibio que me destempla los huesos
con la ternura de tu aliento.
si no son estampas de dulzura tus patitas grabadas en mi ropa,
¿entonces qué podría ser?
Son tus taquitos correteando por la casa que nos hacen sonreír.
Es verte dormir y sentirte al despertar.
Eres tú, suave y tibio que me destempla los huesos
con la ternura de tu aliento.
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