Cuando estoy contigo
sólo quisiera quedarme en tu piel, besos, manos
encantada en tu voz, palabras, diálogos y monólogos.
Hasta que decides irte, y yo esperar tu regreso.
Te distancias tanto que tu única razón es la lejanía.
Me quedo con un tal vez, un día, por qué no,
dejes de ser víctima del tiempo y recuerdos
y entonces me acompañes en esta presencia dispuesta a ti.